Atención a la mujer y perinatal
Acompañamiento psicológico en adolescencia, menopausia y procesos perinatales
Formación y enfoque
Como mujer, atender-se, mirar-se, parar para entender, y recomponer-se, es necesario, y la mayor de las veces complicado. Sobre todo, en momentos en los que, por diferentes motivos, estamos atravesando una o varias crisis.
El proceso evolutivo de la mujer supone una ecuación compleja: diferentes cambios hormonales, momentos vitales esperados, sucesos inesperados, duelos, la cultura familiar y social, que atraviesa cada uno de esos momentos vividos… Todo ello produce mujeres que son únicas, aunque estén pasando por situaciones comunes en su grupo social de pertenencia.
La intervención psicológica, lo más integral posible, ayuda a que las mujeres en momentos de crisis puedan salir de ese proceso más fortalecidas. Sentirse acompañada desde el ámbito psicológico, ginecológico, psiquiátrico y desde otras disciplinas, va a ser crucial para superar la crisis y conflictos internos que se hayan despertado.

Atiendo a la mujer en estos momentos evolutivos
Adolescencia
Aunque sentir ansiedad, incertidumbre y angustia durante la adolescencia es común, la intensidad y la falta de recursos para afrontarlo van a ser determinantes para reajustarse y seguir adelante fortalecidas. También, hacia donde se dirigen esas emociones (hacia dentro o hacia afuera) va a influir en los síntomas (autolesiones, problemas conductuales o de aprendizaje, por ejemplo). Durante la adolescencia puede darse una crisis (más o menos grande) según cómo se hayan sucedido las etapas infantiles anteriores.
Es una etapa de cambios relevantes (incluso estructurales) en todas las áreas del desarrollo, y un momento en el que la toma de decisiones coge cada vez más fuerza. Iniciar la psicoterapia en esta fase del desarrollo alivia también de futuras crisis problemáticas en otros momentos de cambios vitales, que inevitablemente se tendrán que vivir en la edad adulta.

Perimenopausia y menopausia
Aunque es un momento común para toda mujer, también es un momento único para cada una. Todas las áreas de la vida se ven «atravesadas». Las hormonas, y el cambio orgánico y funcional que supone, alteran el día a día (en diferentes grados en cada mujer). Además, coincide temporalmente con cambios vitales importantes: cuidado de familiares mayores, adolescencia y emancipación de l@s hij@s, cambios en la relación de pareja…
El índice de depresión en mujeres en este momento vital es mayor. La psicoterapia en esta época ayuda a integrar todos esos cambios y equilibrar la desregularización que se produce.

Ámbito perinatal
El camino necesario que conlleva para convertirse en padre y madre es uno de los momentos vitales que remueven, desordenan y agitan a la mujer, y su pareja.
Pensar en formar una familia, buscar tenerla, entenderse con la pareja o llevar el proceso de manera solitaria, el embarazo, el parto y post parto y los 6 primeros meses de vida del bebé, son diferentes fases de lo perinatal.
Lo complejo del proceso muchas veces se ha obviado culturalmente. De manera que se ha normalizado el pasarlo mal. Es un momento bonito, a la par que delicado y frágil para el cuerpo, la mente, las emociones y la parte vincular de cada mujer.

Terapia perinatal
La terapia perinatal se centra en el acompañamiento psicológico durante la gestación, el postparto y los procesos de pérdida o diagnóstico ginecológico complejo. Son etapas donde los cambios hormonales, corporales y relacionales pueden generar ansiedad, tristeza persistente o conflictos internos que requieren una intervención especializada.
En situaciones de duelo perinatal, la terapia ofrece un proceso estructurado para reconocer la pérdida, integrar su significado y prevenir complicaciones emocionales posteriores. En este enfoque se combina formación clínica, sensibilidad hacia los procesos corporales y una comprensión profunda de los tiempos psicológicos implicados. El objetivo es favorecer una adaptación equilibrada y respetuosa con la vivencia particular de cada mujer.
El trabajo terapéutico permite identificar cómo interactúan historia personal, ajustes físicos y expectativas sociales, ofreciendo un marco seguro para comprender las propias reacciones y ordenar la experiencia emocional. En el postparto, la intervención ayuda a diferenciar lo esperable de lo que necesita atención clínica, especialmente cuando aparecen dificultades de vinculación, síntomas depresivos o sobrecarga mental.
¿Cuándo es buen momento para empezar?
Si te identificas con alguno de estos procesos, podemos hablar. Reservar una primera consulta es el primer paso para iniciar un acompañamiento adaptado a ti.